ADMINISTRACIÓN MEDICAMENTOS

I.                         CONSULTA: 

 

La solicitante consulta al Tribunal Nacional Ético de Enfermería lo siguiente:

 

1.      “De quien es la competencia para la administración de medicamentos en las instituciones de salud.

 

2.      El auxiliar de enfermería lo puede realizar y bajo que condiciones.

 

3.      Cuál es el alcance de las leyes de enfermería 266 de 1996 y 911 de de 2004 al respecto.

 

4.      Ante los sistemas único de habilitación y acreditación está contemplada la administración de medicamentos específicamente por el personal de enfermería?.

 

Motiva esta petición el mejoramiento de nuestros procesos internos de atención al paciente y a la seguridad del trabajo profesional.”

 

 

II RESPUESTA:

 

1.      ¿De quién es la competencia para la administración de medicamentos en las instituciones de salud?.

 

Para responder la  pregunta,   sobre  la competencia para la administración de medicamentos, es necesario  analizar  algunas de las funciones de la enfermera en los  servicios asistenciales. 

 

La atención en salud se presta por un equipo interdisciplinario y uno de los actores es el profesional de enfermería, quien desarrolla una serie de funciones  fundamentales cuando se desempeña como enfermera en un servicio hospitalario, las cuales podríamos agrupar  en dos áreas: la primera asistencial que se desarrolla mediante el cuidado directo y la segunda es la gerencia del servicio en la que  realiza la dirección del mismo, planeación del cuidado utilizando los recursos humanos disponibles, preparación e implementación de los planes de cuidado, monitoreo y evaluación de los planes de cuidado,  además la dirección y asesoría del personal a su cargo.   .  

 

Ahora bien, para desarrollar la consulta sobre la competencia para la administración de medicamentos, podríamos afirmar que la administración de medicamentos no es una tarea puntual  es, de acuerdo con lo planteado por Díaz Gutiérrez[1] “una de las actividades de la enfermera profesional con mayor frecuencia e impacto en la recuperación del paciente” la autora lo define como un proceso que requiere de varias etapas: la prescripción médica, recepción, preparación, administración, registro, educación y seguimiento al paciente. Por otra parte la enfermera Acosta Uhía Sonia,  refiriéndose a la administración de medicamentos  dice: … Una o un  enfermero valorará la condición de un paciente, determinará un diagnostico apropiado, planeará un cuidado basado en los diagnósticos de enfermería, implementará el plan de cuidado y evaluará los resultados del cuidado…[2]

 

Villalobos Vásquez[3]  a partir del análisis de una situación de enfermería con el paciente quemado en el área asistencial afirma que “la administración de medicamentos conforma una de las actividades de cuidado en la práctica de enfermería en el área hospitalaria” y que “el momento de su administración constituye para el paciente un instante de reconocimiento  de su persona por parte de otro (la enfermera); en forma simultánea, el medicamento mismo conforma un factor de esperanza para calmar su dolor y sanar su enfermedad”, dicho “momento”  permite hacer visible lo fundamental de la enfermería “tanto como profesión como disciplina científica”

 

Para administrar los medicamentos es requisito indispensable que la enfermera tenga una formación sólida en conocimientos científico-técnicos, éticos, estéticos y en lo interpersonal. Dicha formación le permite conocer la farmacocinética del medicamento, los efectos terapéuticos, secundarios, adversos, tóxicos, reacciones adversas e  interacciones. También se requiere, por parte de la enfermera, tener en cuenta los protocolos de la Institución sobre la administración de medicamentos y las guías de manejo. 

 

Ahora bien, dada la prescripción del fármaco corresponde a la enfermera,   previo análisis  y evaluación de  las prescripciones, elaborar la tarjeta del medicamento y asignar el horario acorde con los diferentes turnos que realiza el equipo de enfermería, la administración de medicamentos  se realiza con espacios de cada hora o cada dos horas de acuerdo a la polifarmacia que tenga cada paciente, a las interacciones farmacológicas, nutricionales, a las características y requerimientos específicos de cada fármaco, de tal suerte que el tiempo dedicado al proceso de administrar medicamentos  implica por parte de la enfermera encargada  dedicarle el  tiempo necesario para su eficiente, oportuna y precisa ejecución.

 

Gómez y Espinosa[4], consideran que uno de los eventos adversos que se presentan con mayor frecuencia en la práctica de enfermería se asocia con la administración de medicamentos y  se puede presentar en las fases de prescripción, transcripción, administración y monitoreo. Afirman que es una actividad de enfermería que requiere de un proceso reflexivo “en donde a pesar de existir una prescripción médica, ésta debe estar sujeta al análisis por parte de la enfermera que permita advertir dosis, vías, frecuencia o interacciones que coloquen  en peligro la integridad del paciente”. Al respecto citan el Artículo 22 de la Ley 911 de 2004 que a la letra dice:

 

Artículo 22. Cuando el profesional de enfermería considere que como consecuencia de una prescripción se puede llegar a causar daño, someter a riesgos o tratamientos injustificados al sujeto de cuidado, contactará a quien emitió la prescripción, a fin de discutir las dudas y los fundamentos de su preocupación. Si el profesional  tratante mantiene su posición invariable, el profesional de enfermería actuará de acuerdo con su criterio, bien sea de conformidad con el profesional o haciendo uso de la objeción de conciencia, dejando siempre constancia escrita de su actuación”

 

Afirman que una de las causas para que se presente este evento adverso es la sobrecarga de pacientes bajo la responsabilidad  de una enfermera, para superarla sugieren  contar con determinado número de enfermeras  de acuerdo a la complejidad de cuidado que requieren los pacientes.

 

En este mismo sentido Nathalie Marulanda, M.D., M.S, Toxicóloga[5], refiriéndose al tema de errores en la administración de medicamentos cita un estudio español (SEFH) en el que se identifican las causas de los errores en la administración de medicamentos, resaltando los factores humanos implicados, en donde se encuentra la sobrecarga de trabajo de los profesionales sanitarios y la interrupciones en el procedimiento.

 

Lo descrito anteriormente ha suscitado una reflexión en éste Cuerpo Colegiado, llevándonos a concluir que la administración de medicamentos es una actividad propia del profesional de enfermería y que cada institución debe analizar su situación particular teniendo como referencia (entre otros aspectos) la misión, visión, nivel de atención, calidad de cuidado de enfermería que esperan brindar a los sujetos de cuidado, y los protocolos de atención establecidos. Este análisis les permitirá determinar que para que la calidad del cuidado de enfermería sea una constante se hace necesario determinar el número de profesionales que se requieren y si es el caso  asignar dos enfermeras por servicio, una de ellas tendría como función exclusiva el proceso de la administración de medicamentos y la otra se encargaría de la gerencia del cuidado en  el servicio.

 

 

2.      El auxiliar de enfermería lo puede realizar y bajo que condiciones.

 

Por lo descrito anteriormente la respuesta a este interrogante requiere de un análisis profundo que permita argumentar porqué y en que situaciones sería posible o no delegar esta actividad de cuidado de enfermería que como se dijo anteriormente requiere de conocimientos sólidos científico-técnicos, éticos, estéticos  y de relación interpersonal.

 

La delegación de la administración de medicamentos, en Colombia,  es legal y se encuentra  fundamentada en  el Decreto 3616 del 10 de octubre del año 2005 “Por medio del cual se establecen las denominaciones de los auxiliares en el área de la salud, se adoptan sus perfiles ocupacionales y de formación, los requisitos básicos de calidad de sus programas y se dictan otras disposiciones”, en el artículo 4 el cual realiza la descripción de los perfiles ocupacionales  para el personal auxiliar en enfermería, que en la competencia Nº 7 establece:

 

“Administrar medicamentos según delegación y de acuerdo con las técnicas establecidas en relación con los principios éticos y legales vigentes”.

 

El Tribunal se pregunta si el hecho de que exista esta normatividad legal justifica éticamente que esta actividad que representa riesgos para el paciente sea delegada al auxiliar de enfermería y analiza que el artículo mencionado condiciona la delegación de la administración de medicamentos a lo establecido en los principios éticos y legales vigentes y dentro de éstos lo contemplado en la Ley 911 de 2004, la cual establece en el  artículo 8.

 

 El profesional de enfermería, con base en el análisis de las circunstancias de tiempo, modo y lugar, podrá delegar actividades de cuidado de enfermería al auxiliar de enfermería cuando, de acuerdo con su juicio, no ponga en riesgo la integridad física o mental de la persona o grupo de personas que cuida y siempre y cuando pueda ejercer supervisión sobre las actividades delegadas.

 

Parágrafo. El profesional de enfermería tiene el derecho y la responsabilidad de definir y aplicar criterios para seleccionar, supervisar y evaluar el personal profesional y auxiliar de enfermería de su equipo de trabajo, para asegurar que este responda a los requerimientos y complejidad del cuidado de enfermería.”

 

En este sentido es necesario que las enfermeras analicen a profundidad qué implicaciones éticas y legales traería la delegación de la responsabilidad de administrar los medicamentos en el personal auxiliar, qué riesgos trae para el sujeto de cuidado y qué estrategias implementarían para evitarlos.

 

 

3.      Cuál es el alcance de las leyes de enfermería 266 de 1996 y 911 de de 2004 al respecto.

 

El alcance de las normas es significativo puesto que además de los aspectos precisados en líneas precedentes hasta ahora,  la ley 266 de 1996 en el artículo 3  a través del cual define el propósito y el fin  de la profesión de enfermería en el siguiente sentido:

 

La enfermería es una profesión liberal y una disciplina de carácter social, cuyos sujetos de atención son la persona, la familia y la comunidad, con sus características socioculturales, sus necesidades y derechos, así como el ambiente físico y social que influye en la salud y en el bienestar.

 

El ejercicio de la profesión de enfermería tiene como propósito general promover la salud, prevenir la enfermedad, intervenir en el tratamiento, rehabilitación y recuperación de la salud, aliviar el dolor, proporcionar medidas de bienestar y contribuir a una vida digna de la persona.

 

Fundamenta su práctica en los conocimientos sólidos y actualizados de las ciencias biológicas, sociales y humanísticas y en sus propias teorías y tecnologías.

 

Tiene como fin dar cuidado integral de salud a la persona, a la familia, la comunidad y a su entorno; ayudar a desarrollar al máximo los potenciales individuales y colectivos, para mantener prácticas de vida saludables que permitan salvaguardar un estado óptimo de salud en todas las etapas de la vida.”.

 

La definición mencionada se complementa trascendentemente con la descripción del   “Acto de Cuidado de Enfermería”  contemplada en el  Artículo 3° de la Ley 911de 2004  que dice:

 

 El acto de cuidado de enfermería es el ser y esencia del ejercicio de la Profesión. Se fundamenta en sus propias teorías y tecnologías y en conocimientos actualizados de las ciencias biológicas, sociales y humanísticas.

 

Se da a partir de la comunicación y relación interpersonal humanizada entre el profesional de enfermería y el ser humano, sujeto de cuidado, la familia o grupo social, en las distintas etapas de la vida, situación de salud y del entorno.

 

Implica un juicio de valor y un proceso dinámico y participativo para identificar y dar prioridad a las necesidades y decidir el plan de cuidado de enfermería, con el propósito de promover la vida, prevenir la enfermedad, intervenir en el tratamiento, en la rehabilitación y dar cuidado paliativo con el fin de desarrollar, en lo posible, las potencialidades individuales y colectivas”.

 

El “Acto de Cuidado de Enfermería” aborda los procesos y procedimientos farmacoterapéuticos  que contribuyen al mantenimiento de la salud de las personas al realizar la aplicación de medicamentos en estados de enfermedad agudas y crónicas, tanto físicas como mentales y en la prevención de la enfermedad al realizar la aplicación de inmunobiológicos, nutrientes, estabilizadores, enzimáticos, y otros componentes. 

 

En relación con la administración de medicamentos el Artículo 13 de la Ley 911 plantea:

 

En lo relacionado con la administración de medicamentos, el profesional de enfermería exigirá la correspondiente prescripción médica escrita, legible, correcta y actualizada. Podrá administrar aquellos para los cuales está autorizado mediante protocolos establecidos por autoridad competente”

 

Es decir, que un referente básico para la realización de esta actividad son los protocolos  de cuidado institucionales los cuales deben ser revisados  y actualizados  de acuerdo a los avances científico-técnicos de la disciplina de enfermería y al marco ético-legal vigente.

 

 

4.      Ante los sistemas único de habilitación y acreditación está contemplada la administración de medicamentos específicamente por el personal de enfermería?

En Colombia a partir de la  ley 100 de 1993 se establece la creación de un Sistema de Garantía de Calidad y de Acreditación en Salud, en particular se hace evidente a través de los artículos 186 y 227 de la ley en mención.

Posteriormente,  con el fin de mejorar la calidad en la prestación de los servicios de salud en los aspectos de accesibilidad, oportunidad, seguridad, pertinencia y continuidad, el entonces Ministerio de Salud (1) reglamentó mediante el Decreto 2309 del 15 de octubre de 2002 el Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad de la Atención en Salud descrito en la ley 100 de 1993.

El Sistema Único de Acreditación es un componente del Sistema de Garantía de Calidad,  que se pone a disposición de los prestadores de servicios de salud, EPS, ARS y empresas de medicina prepagada que voluntariamente quieran demostrar cumplimiento de altos niveles de calidad, es decir, por encima de las condiciones mínimas que establece el Sistema Único de Habilitación.

Los estándares que se aplicarán evalúan procesos tales como respeto a los derechos de los pacientes, acceso al servicio, atención clínica y soporte administrativo y gerencial, en las instituciones que prestan servicios de salud y que quieran participar en el proceso de acreditación.

 

Estas disposiciones están reglamentadas en: la Resolución 1474 de 2002 y en su anexo técnico  Por la cual se definen las Funciones de la Entidad Acreditadora y se adoptan los Manuales de Estándares del Sistema Único de Acreditación”, la Resolución  1043 del 3 de abril de 2006  Por la cual se establecen las condiciones que deben cumplir los Prestadores de Servicios de Salud para habilitar sus servicios e implementar el componente de auditoria para el mejoramiento de la calidad de la atención y se dictan otras disposiciones”, el  Decreto  1011  de 3 Abril 2006 “Por el cual se establece el Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad de la Atención de Salud del Sistema General de Seguridad Social en Salud”,  la Resolución 1445 del 8 de mayo de 2006 Por la cual se definen las funciones de la Entidad Acreditadora y se adoptan otras disposiciones” y la Resolución O 1446 del 8 de mayo de 2006 “Por la cual se define el Sistema de Información para la Calidad y se adoptan los indicadores de monitoria del Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad de la Atención en Salud”.

 

A través de éstas normas se definen los lineamientos generales de la atención en salud, más no se expresa puntualmente el procedimiento de administración de medicamentos, sugieren o motivan a la creación de mecanismos estandarizados como guías y protocolos de atención en donde deben quedar registrados claramente las actividades y las intervenciones de los diferentes actores responsables del cuidado de la salud y la vida en ese servicio, sector o área, por lo tanto sería allí donde las instituciones y en particular las enfermeras describen la función y responsabilidad del profesional de enfermería frente a la administración de medicamentos.

 

En ese mismo sentido de garantía de la calidad en la prestación de los servicios de salud, el Ministerio de la Protección Social, a través de la Resolución 003557 del 19 de noviembre de 2003, adjudicó el concurso de Méritos MPS-03-2003 que designa al Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación, ICONTEC, como entidad acreditadora para el Sistema Único de Acreditación (SUA).

 

Finalmente, es importante manifestar que éste concepto de acuerdo con el artículo 25 del Código Contencioso Administrativo, no compromete la responsabilidad del Tribunal Nacional Ético de Enfermería, ni es de obligatorio cumplimiento.

 

 

GLORIA INÉS PRIETO DE ROMANO                                             

Presidente TNEE

 

ELIZABETH MURRAIN KNUDSON

Magistrada Encargada

 

EUGENIA SANTAMARÍA MUÑÓZ

Abogada Secretaria


[1] DÍAZ GUTIÉRREZ,  Blanca Cecilia. Gestión de Cuidados de Enfermería en servicios del área pediátrica. Revista Actualizaciones en enfermería. Fundación Santafé de Bogotá. Volumen 9 No.3 septiembre de 2006.

[2] ACOSTA UHÍA, Sonia. Grupo de cuidado.  Cuidado de Enfermería en la administración de medicamentos. En: El arte y la ciencia del cuidado.  Facultad de Enfermería Universidad Nacional de Colombia. Primera Edición 2002.

3 VILLALOBOS VÁSQUEZ, Bertha Stella. “A la hora del medicamento”. Revista Aquichan. Facultad de Enfermería. Universidad de la Sabana. Chía. Año 6. Vol. 6, octubre 2006

[4] GÓMEZ CÓRDOBA, Ana Isabel. Dilemas éticos frente a la seguridad del paciente. Cuidar es pensar. Revista Aquichan. Facultad de Enfermería. Universidad de la Sabana. Chía. Año 6. Vol. 6, octubre 2006

5 Nathalie Marulanda, M.D, M.Sc. Descripción de casos sobre errores de medicación en SCARE – FEPASDE. En: Los errores en la medicación.  División Científica SCARE 2004.